18 jul. 2011

Talking Heads - Moon Rocks



Dice el abuelo que antes los chistes del diario eran mucho mejores porque los imprimían más grandes. Dice que los chistes de ahora son un montón de cabezas parlantes fotocopiadas porque no hay espacio para contar una historia decente o mostrar un poco de acción. Piensa que la gente debería escribir a los diarios para quejarse. Tu abuelo se toma los chistes del diario bastante en serio. Sí, mamá está buscando geriátricos.


Tengo la teoría de que durante el curso del colegio secundario tomamos, entre tantas otras, una decisión que marcará para siempre nuestro comportamiento en la vida. Elegimos (también quien más adelante se dedique a la crítica de la música clásica, la interpretación del folklore, o la traducción del francés), de todo el espectro del rock anglosajón que nos sea contemporáneo (inglés, norteamericano o de alguna colonia), una banda o solista a la que nunca traicionaremos ni dejaremos de escuchar; si es necesario (en el peor de los casos), en secreto...  Y esta elección la hacemos al margen de la música que nos llega por ósmosis, la música brasilera por mamá, los tangos por el abuelo, los clásicos nacionales por el primo. Por ejemplo, cuando me tocó elegir a mí, tenía compañeros que se notaba que ya habían elegido la suya: The Police, Queen, Dire Straits, U2, Bruce Springsteen, The Cure. Había bandas que eran preferentemente de chicas, otras de chicos. Pero era una decisión que se notaba que había que tomar.

Yo esa decisión la tomé en enero de 1988, cuando fui de vacaciones a Villa Gesell a la casa de Pablo y conocí a su primo. Se llamaba Ariel (igual que yo) y tenía un montón de cassettes grabados de discos, servicio ilegal que brindaban lugares como el localcito que estaba en Galerías del Centro (doble entrada, Esmeralda 561 y Tucumán 764) y que a mí también se me hizo costumbre encargar, ya que era la única manera de escuchar discos sin edición nacional. Capaz, si tenías suerte, te habían regalado, o viajabas y te podías comprar, el original de tu intérprete favorito. Yo nunca gastaba la plata en cassettes originales, me gastaba todo en cassettes vírgenes. Entonces, entre todos los cassettes que tenía, Ariel tenía Stop Making Sense. Es posible que alguna vez, antes de ese verano, yo hubiera escuchado a esa banda, en la radio o en alguna fiesta (no había otro lugar). Incluso hasta fuera posible que supiera los cortes de batería de And She Was. Pero cuando puso play, mientras escuchábamos ese principio donde la gente aplaude y grita, Ariel recitó lo que segundos más tarde le escucharía al propio David Byrne: "Hi, I've got a tape I wanna play..."  Ese día, lo supe mucho después, había elegido como banda favorita a los Talking Heads.